miércoles, 19 de noviembre de 2014

El discriminante es igual a cero

"A la expresión b2 - 4ac presente en las raíces de las ecuaciones de segundo grado se la denomina discriminante, y se la representa con la letra griega delta mayúscula, D.
Es el valor de este discriminante el que va a determinar si la ecuación tiene dos soluciones diferentes, dos iguales, y por tanto una a efectos prácticos, o ninguna."

Al resultar las dos soluciones iguales se me han hecho bola y necesito vomitarte. ¿A que es lo más bonito que te han dicho nunca?


...Y en voz menor...







martes, 4 de noviembre de 2014

Existieron mejores cuatros de noviembre.

Me lo ha dicho Facebook. Y él sí que no miente.

Los hubo con Observables Gnomos de Jardín y furgonetas que se iban solas a ver el mundo. Los hubo con mañaneo y lugares con eco. Los hubo con desayunos al sol. Los hubo sin regusto amargo, pasando sin saber que día era. Sin número, pero con letra.

La diferencia probablemente fue que los hubo con personas y este solo tiene gente. Y pantallas confusas y medias verdades. La diferencia es que la furgoneta era valiente, el eco era valiente y esto son excusas malas.

Comprobamos como no puede valer, con la antorcha de un traidor para incendiar Troya... porque Troya decidió que no iba a arder.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Una vez dí un portazo...

...y el eco duró tres años.

No iba a publicar nada, lo prometo. Era mi plan. Pero mi amigo el universo me envía señales (brutales señales, ya está, me doy por enterada) y algunas son tan musicales que, aquí estamos.

Bueno, aquí estoy yo, que ya ha llovido (sobre mojado) desde la última vez y no creo que sigáis esperando nuevas entradas. Porque nadie espera para siempre. Eso es así. Además hay cosas por las que merece la pena esperar y otras por las que no. Eso, eso también es así.

Pero por si acaso en algún momento fuisteis fans del drama subyacente (del Gran Drama Subyacente, no de los tejemanejes) os diré que se apagó el eco del portazo. Que ya era hora. O tal vez era la hora. Incluso vuelve a haber cristal en las ventanas. Y es gracioso. Gracioso porque es cierto, como todo lo gracioso de verdad, pero también gracioso por la banda sonora. Por el momento. Por el lugar. Por la previa. Porque cuando ya puedes reírte de algo es cuando de verdad ya no oyes el eco del portazo.

...y se parecen, pero no lo suficiente. Porque se parecen en lo gracioso, pero poco en lo importante. Y, sobre todo, yo no me parezco tanto a mí como para volver a escribir con mayúsculas Como para convertir en una entrada lo que, necesariamente, debe ser simplemente una posdata...