miércoles, 17 de diciembre de 2014

Escribir y publicar

Dicen que hace mucho que no escribo.

Y es mentira.

Últimamente he escrito un montón. Escribí una historia fantástica sobre un tipo adulto que intentaba encajar su edad en la vida que quiso a los 15 años en lugar de asumir que se había equivocado y ya estaba mayor para tanta gilipollez. Escribí un resumen sobre la reformulación de la teoría del framing y su aplicación en la investigación contemporánea. Escribí sobre el auténtico Príncipe Valiente y como distinguirlo de mentirosos disfrazados. Escribí una carta de presentación en inglés que podría alejarme de toda esta basura varios miles de kilómetros. Escribí una práctica guía para distinguir una gallina de la avestruz que uno se empeña en denominar así con la colaboración de la susodicha. Escribí cerca de 3000 palabras acerca de la Ley de Transparencia. Iba a escribir una canción y encontré fantásticas versiones de lo que yo no podría haber dicho mejor. Así que no lo hice. He escrito una despedida. Y varias cartas. Y algún que otro post-it. 

Si el asunto era publicar, que no escribir, es otra cosa. Para poder plantar en 2015 hay mucho que arrancar antes de que acabe el año. Y vuelven ya mi Esmirro del alma, y SabordeAmor, y Eerrrl. Y son gente de día y de noche, en persona y por escrito. Y eso es mejor que otras cosas solo a veces.

...peor es no querer saber quién eres, no querer saber qué lees...


miércoles, 19 de noviembre de 2014

El discriminante es igual a cero

"A la expresión b2 - 4ac presente en las raíces de las ecuaciones de segundo grado se la denomina discriminante, y se la representa con la letra griega delta mayúscula, D.
Es el valor de este discriminante el que va a determinar si la ecuación tiene dos soluciones diferentes, dos iguales, y por tanto una a efectos prácticos, o ninguna."

Al resultar las dos soluciones iguales se me han hecho bola y necesito vomitarte. ¿A que es lo más bonito que te han dicho nunca?


...Y en voz menor...







martes, 4 de noviembre de 2014

Existieron mejores cuatros de noviembre.

Me lo ha dicho Facebook. Y él sí que no miente.

Los hubo con Observables Gnomos de Jardín y furgonetas que se iban solas a ver el mundo. Los hubo con mañaneo y lugares con eco. Los hubo con desayunos al sol. Los hubo sin regusto amargo, pasando sin saber que día era. Sin número, pero con letra.

La diferencia probablemente fue que los hubo con personas y este solo tiene gente. Y pantallas confusas y medias verdades. La diferencia es que la furgoneta era valiente, el eco era valiente y esto son excusas malas.

Comprobamos como no puede valer, con la antorcha de un traidor para incendiar Troya... porque Troya decidió que no iba a arder.